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Balance y confirmaciones en Ferro

Esta temporada quedará en el recuerdo de muchos y las razones son varias, cada uno tendrá la suya, pero este Ferro, que venía de sortear una serie en quinto partido para no descender ante Salta Básket, se metió en semis de La Liga. Los que siguen, y la palabra de los protagonistas.

El año pasado se cumplieron con creces las expectativas de los dirigentes y de los hinchas, de propios y ajenos; sorprendió a todo el mundo de la naranja, y se ganó el respeto de todos a base de trabajo y actitud, por sólo citar dos de los adjetivos que tuvo el equipo que dirigió Hernán Laginestra.

La pretemporada comenzó temprano con un puñado de jugadores mayores: Orresta, Fierro y Massarelli, que se sumaron a los que habían quedado del año anterior Hernández y Cosolito, aunque Lucho Massarelli trabajaba de manera diferenciada para recuperarse de su lesión. Completaban el plantel los U23 que ya tienen muchos minutos, e importantes, en Liga: Spano, Gramajo y Gusmao, y juveniles como Bruno Canis, Marcos Helman, Laureano Legaria, Ignacio González e Ignacio Varisco. Los “pibes” se pusieron a la par de los “grandes” para que estos pudieran entrenar con equipo completo, y bajo la supervisión del coach Hernán Laginestra, se sucedía la parte más fuerte de la pretemporada a cargo del preparador físico Patricio Pallares. Se probó a un brasilero que no quedó, y el equipo, antes del Súper 20, cruzó el charco para jugar la Copa Biguá. Diez jugadores, cuatro mayores, Gramajo como figura en la final ante el local, salieron campeones al derrotar a Biguá 82 a 60 en este cuadrangular amistoso. Fue esta tal vez la primera prueba de carácter, tal vez no, pero Oeste continuó trabajando en silencio ante el debut en el torneo local.

Ya en la competencia oficial, Ferro integró el Grupo C junto a San Lorenzo, Boca, Obras Sanitarias e Hispano Americano, el Súper 20 comenzó en septiembre del 2018. En la fase de grupos ganó cuatro y perdió cuatro, ya en las últimas fechas con Holloway y Mitchell que llegaron a mitad de octubre. Clasificó a octavos donde pasó a Gimnasia y Esgrima Comodoro Rivadavia 2-0 (75-65 y 73-62) y llegó hasta cuartos de final donde quedó afuera ante San Lorenzo (96-92 y 100-77). El equipo fue creciendo, empezó a rendir, y los extranjeros, criticados en el principio, se acoplaron de gran manera, quedándose hasta el final de la temporada.

Comenzó La Liga Nacional, un campeonato muy largo, con muchos viajes, con un equipo que le saca varias cabezas al resto, pero Ferro tenía la base. Tres de las claves de este grupo fueron: la preparación física, siendo el equipo con menos lesionados a lo largo de diez meses; no haber cambiado de foráneos desde mitad del Súper 20 hasta las semifinales; y la solidaridad en el plantel, tanto en la cancha como en el vestuario. Esta homogeneidad entre los jugadores que ya estaban en el club, los nuevos y los juveniles (se sumaron Bettiga y Mazza) hizo que fuera más fácil sortear tantas horas de entrenamiento y viajes, que Oeste llegara a ser escolta de San Lorenzo por varias semanas entre febrero y marzo. Justamente en febrero, después de diez meses de su operación y más de seis de trabajo junto a el Kinesiólogo Juan Manuel Ferraro y el profe Patricio Pallares, debutó en Oeste el escolta Luciano Massarelli y el equipo pasó de tener dos fichas mayores menos a una; además de tener una mayor rotación. De ahí en más Ferro no bajó de la séptima posición, el equipo obtenía respeto de los rivales, sabían que era un duro contrincante, con una fuerte defensa, con un estratega sentado en el banco, y como consecuencia, consiguió muchos triunfos de visitante (9 sobre 19 disputados). Pero además, el Verde tuvo solamente dos equipos que ganaron más partidos que él: San Lorenzo e Instituto, hoy finalistas de La Liga; y por si fuera poco, el plantel que dirige Hernán Laginestra, fue uno de los dos equipos al que menos le convirtieron puntos a los largo de las 38 fechas de Fase Regular. El trabajo del asistente técnico Federico Fernández, también fue muy importante: siempre presente, analizando a los rivales, dando las indicaciones para los extranjeros, y aunque esta tarea suele pasar desapercibida, fue fundamental para que Ferro llegase hasta donde llegó.

Oeste se clasificó a los Playoffs muchas jornadas antes del final, y si bien podría haber quedado segundo (se definieron las posiciones en la última fecha), quedó quinto con un récord de 23 partidos ganados y 15 derrotas, misma cantidad que Gimnasia y Comunicaciones (3° y 4°) pero el desempate los favorecía a ellos. En octavos se enfrentó a Quimsa, Campeón del Súper 20, un equipo con jugadores de buena mano, que serían estrellas en cualquier equipo. Ferro ganó de manera contundente los dos juegos en Caballito (90-63 y 107-87) y parecía que avanzaría fácil pero todavía debía ir a jugar a Santiago del Estero. En el tercero ganó el local 83 a 77, pero Oeste lo liquidó en el cuarto 83-77 y ganó la serie. Después de 22 años, volvió a ganar una serie de Playoffs de La Liga Nacional y se metió entre los mejores ocho de la competencia, pero no se conformó con eso y fue por más. 

En la siguiente instancia se enfrentó a Comunicaciones, equipo que dirigía el ex técnico del Verdolaga Ariel Rearte, y que en fase regular le fue difícil enfrentar. Ante la desventaja de localía, Oeste fue a Mercedes para los juegos uno y dos. En el debut cayó 96 a 77, una amplia diferencia, pero que no aminoró las ganas y el corazón de este equipo, al contrario, estudiaron los errores y salieron a comerse la cancha 48 horas después. Oeste ganó el segundo juego 86 a 56, no dejó duda alguna, revirtió la localía, y se mudó a Caballito. Volvió a ganar por buena ventaja, 87-66, pero no pudo en el Etchart dos días después (80-85), y la serie fue a un quinto partido. El encuentro tuvo idas y vueltas, y aunque haber llegado a esa instancia ya era un premio al trabajo del año, estos pibes querían más. Un triple del base silencioso, Sebastián Orresta, luchador como pocos, puso a Ferro al frente por dos a falta de 1:46 y los hinchas, que sufrían vía streaming desde Caballito, respiraron un poco, hasta el final, cuando Mitchell, con un doble, puso el resultado final 72-69 para Ferro. El equipo había conseguido el pase a semifinales. 

El pasar a Comunicaciones significó estar entre los cuatro mejores equipos del país, el fruto de todo un año de trabajo; desde la elección de los jugadores por parte del técnico y dirigentes, la planificación de la pretemporada, viajes, y el desarrollo de cada uno de los partidos. Ferro se metió en semifinales después de 22 años y en Caballito sólo se respiraba orgullo. Dirigentes que le pusieron el pecho ante las peores situaciones del club, un deporte que descendió, que vendió plaza, que llegó a jugar en la B de Capital (quinta categoría) y que poco a poco fue resurgiendo. Pasaron muchos nombres, muchos técnicos, jugadores, cada uno aportó su granito de arena para que Oeste volviera a estar en los primeros planos de La Liga Nacional. Llegó la semifinal, y con ella el rival más duro, al que nadie quiere enfrentar, un San Lorenzo que desde que volvió a La Liga se quedó con todas. Ferro no se achicó, de hecho, en el año, le había propiciado la mayor derrota en su corta historia de La Liga Nacional. El primer encuentro en Boedo fue 96-78 para El Ciclón. En el segundo, tras un adverso primer cuarto 28-9, este equipo, que luchó siempre hasta el final, remontó esos 19 puntos, y aunque ganó el resto de los cuartos, sobre el final lo ganó San Lorenzo 86-83.

Llegaron los partidos de local y el Etchart fue una fiesta: la gente colmó las tribunas y no era para menos, le querían devolver al equipo lo que ellos le habían dado y así fue. El encuentro fue digno de la instancia que se estaba jugando, un cuarto para Ferro (20-14), el segundo en empate (17-17), y el tercero para la visita (13-25). El último parcial fue para los de Laginestra, pero antes, hubo controversia. Con las cosas abajo por uno, Tomás Spano se fue hacía el aro y una tapa de Anthony no dejó que esa pelota besara la red. El árbitro Fabricio Vito revisó la jugada, declaró que fue “goaltending” y convalidó el doble, el más festejado de los últimos años en Caballito; la serie estaba 2-1. El cuarto juego significó la despedida, Oeste casi no pudo contar con Orresta (San Lorenzo sin Aguirre y Mata), el adversario fue de menor a mayor para llevarse el triunfo 77-55 y el pase a la final. Si bien todos querían otro triunfo en casa y llevar la serie a un quinto juego, se sabía de antemano que el oponente era difícil de vencer, y por eso, se alentó todo el partido y se despidió con aplausos, fue una temporada excepcional, que será recordada por mucho tiempo. Ferro finalizó 3°, volvió a jugar semifinales de La Liga y además clasificó a un torneo internacional.

El directivo, Pablo Trucco, habló acerca de la temporada que acaba de finalizar. “Ojalá podamos renovarle a todo el plantel», dijo.

-¿Cuál es el balance desde la Subcomisión?

-La campaña de Ferro fue sencillamente maravillosa. Si uno a principio de temporada planea, le da forma y piensa como quiere que sea el año; creo que se asemejaría mucho a la temporada que tuvimos: jugadores, cuerpo técnico, hinchas y dirigentes, todos encolumnados empujando para el mismo lado.

“La entrega que dio todo el equipo durante todo el año tuvo su reconocimiento, en la posición final y en la gente que lo demostró los dos últimos partidos, y sobre todo en el final del cuarto juego, fue algo muy emocionante. Pocos equipos logran eso, este equipo lo logró, sin dudas será uno de los equipos y años que quedarán en la historia del club. 

-¿Esperaban el estadio así?

-Esperaba que haya gente, pero la verdad que no me imaginaba tremendo marco y tanto aliento.

Este equipo se entregó al máximo, y eso la gente lo entiende enseguida, las imágenes de los últimos cinco minutos del partido final, quedarán por siempre grabadas en todos los que estuvimos en el Etchart. Fue espectacular el reconocimiento de la gente.

Del plantel que quedó tercero, tienen contrato vigente Sebastián Orresta, Luciano Massarelli, Tomás Spano e Iván Gramajo. Al consultarle sobre la conformación del plantel para la temporada que viene, Pablo Trucco nos dijo: “Ojalá podamos renovarle a todo el plantel, ellos y nosotros se lo merecen”.

Kevin Hernández, capitán del equipo también realizó su balance de la temporada: “La temporada fue hermosa por muchas cosas. La química del equipo fue distinta a la de otros años. Estuvimos recontra comprometidos, todo el tiempo uno atrás del otro, para alentarnos, peleando todos por lo mismo, si un compañero caía otro lo levantaba”. Sobre su rendimiento acotó: “Me hubiera gustado tener otro rol, con la llegada de Mitchell hubo que adaptarse. Terminé siendo un pívot defensor, a veces te toca adaptarte a las circunstancias, creo que se podría haber compartido más el protagonismo, más siendo tres pívots, pero todos estuvimos dispuestos a hacer lo que se necesitaba por el bien del equipo. Nunca hubo individualidades por encima de lo grupal”.

Mauro Cosolito, también dejó sus sensaciones tras finalizar el torneo: “En lo humano me llevo un grupo de amigos. Desde el primer día dimos todo por defender la camiseta de Ferro. Estoy contento, orgulloso de lo que se logró, hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance, creo que se notó, que la gente se identificó con el grupo, en el último partido ante San Lorenzo que alentó hasta el final. Además agregó: “Es muy pronto hablar sobre el futuro, ojalá me pueda quedar, pero lo tiene que hablar mi representante con el club”.

“Fue una temporada brillante en todo sentido, formamos un grupo excelente fuera y dentro de la cancha. Sumamos mucha confianza en el Súper 20, con cuatro nacionales mayores y después se sumaron Charles y Desmond, quedamos afuera con San Lorenzo para clasificar al cuadrangular final. En Liga Nacional fuimos avanzando, nos metimos entre los tres de arriba, hicimos un torneo brillante y en la última fecha quedamos quintos. Tuvimos un cruce durísimo con Quimsa, contra jugadores de Selección y pudimos ganar. Contra Comunicaciones estábamos con desventaja y logramos pasar. En el último esfuerzo contra San Lorenzo ya no teníamos piernas pero seguimos luchando. La temporada fue un desgaste terrible, jugamos con cinco mayores, tres U23 (Spano, Gramajo y Gusmao) que fueron mayores toda la temporada y le dieron muchísimo al equipo, estuvieron genial, a los juveniles agradecerles que estuvieron con nosotros todos los días. En lo individual fue de mis mejores temporadas, tuve un protagonismo que en otros equipos no tuve, a mis compañeros le pasó similar, asumimos ese protagonismo y llegamos a semifinales, quedamos terceros, clasificamos a una Copa Internacional, volvimos a dejar a Ferro, que es un histórico, en los primeros planos de La Liga Nacional,  se notó en el apoyo que tuvimos en las semifinales”, declaró el pívot Mariano Fierro.

Informe: Prensa Ferro Foto: La Liga Contenidos Movistar

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