Liga Arg

Instituto se puso 2 a 0

El equipo de Alta Córdoba derrotó categóricamente a Ferro por 82-58 y se adelantó en la serie 2-0. La misma continuará el viernes 8 de mayo en el Etchart.
Hay canciones que brotan del alma, iluminan los ojos y apretujan el pecho. Hay momentos en que los hinchas y los jugadores quisieran que el tiempo se estirara como chicle. “Que este viernes cueste lo que cueste, este viernes tenemos que ganar”, gritan saltando en las tribunas, mientras el equipo se va metiendo al túnel y el Turco” Arduh, que viene abrazado con uno de sus hijos, levanta el puño retribuyendo el cariño que baja de un estadio Ángel Sandrín en el que nadie parece tener apuro.
A esta altura, cuando la victoria por demolición acaba de concretarse, cuesta un cacho dimensionar que falta tan poco para cruzar un río ancho de 28 años, seis meses y un puñado de días sin estar en la elite. Aquí y ahora prevalecen las sensaciones de un equipo que se reencontró con su marca registrada 2014/15: la topadora solidaria y a la vez vistosa.
Instituto, la maquinita de Alta Córdoba, casi que borró a Ferro de la cancha: le ganó 82-58, puso su serie de “semis” del TNA 2-0 y quedó a una victoria del ascenso a la Liga Nacional de Básquetbol. De paso, agrandó su currículum frente a un rival picantísimo: sumó su 13ª victoria en cadena, mantuvo su invicto en playoffs (10-0) y consiguió su 22º triunfo al hilo como local. ¡Pufff!
Dos triples en las primeras tres conversiones dejaron en claro que toda la falta de puntería del viernes ya era historia. Los bombazos desde el perímetro fueron el combustible, pero la defensa también alimentó al monstruo albirrojo, porque limitó al máximo a los internos (Moss peleó solito y solo en la pintura), fue siempre intensa y hasta complicó el traslado cuando subió la presión.
Encima, el segundo cuarto de Arn fue para ponerlo en un cuadro: 15 puntos, con robos, volcadas y un coraje a prueba de todo. Bruna y Mansilla (el único triplero que no la embocaba) abrieron la fiesta de los triples en la segunda mitad. Y el estadio entró en trance del que nadie volvió. Hasta Aristu, que jugó sólo 2m25, se sumó a los francotiradores, en una equipo-topadora que, además de defender a lo bestia, tuvo a cinco jugadores encima de la decena. El yin y el yang de Arduh.
“En la cancha de Ferro vamos a ganar, en la cancha de Ferro vamos a ganar, y la vuelta vamo’ a dar…”, bajó atronador, desde el alma, el grito desde las tribunas. Falta menos de una semana para suturar un tajo de 10.415 días sin plantarse entre los grandes.
Porque el viernes, en el mítico Héctor Etchart, Instituto tendrá la posibilidad de volver a decir que es de Primera.
Síntesis
Instituto: Pablo Bruna 14, Juan Kelly 3, Federico Mansilla 11, Emiliano Martina 11, Scott Cutley 4, Germán Sciutto 10; Martín Cabrera 0, Santiago González 2, Lucas Arn 22, Nicolás Zurschmitten 2, Matías Aristu 3. DT: Osvaldo Arduh.
Ferro: Lucas Picarelli 3, Leandro Portillo 13, Matías Fioretti 5, Christopher Moss 20, Ariel Zago 9; Matías Cuello 3, Ezequiel Dentis 5, Luciano Tantos 0, Alejandro Von Bergen 0. DT: Alvaro Castiñeira.
Parciales: 1° cuarto, Instituto 20-Ferro 12; 2°, 42-28 (22-16); 3°, 58-44 (16-16) y 4°, 82-58 (24-14).
Árbitros: Maximiliano Piedrabuena, Leonardo Barotto y Sebastián Vasallo.
Cancha: Ángel Sandrín (Instituto).
Texto: Gentileza de Gabriel Rosenbaun (Mundo D)
Foto: Mundo D

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