LNB

Peñarol, en cierre ajustado

El milrrayitas debió apelar a todo su bagaje de experiencia para llevarse un muy duro clásico ante Quilmes por 85-82. Un galáctico Campazzo fue l figura de la noche con 35 puntos. en los quilmeños se destacó Baxley con 24. Una multitud se acercó al Poli. Con este resultado, Regatas y peñarol se alejaron mucho de sus perseguidores.
Mejor arranque del tricolor que en tres ataques se puso 6-0. Las ofensivas locales eran fluidas mientras que para Peñarol todo se hacía cuesta arriba. De hecho, la visita anotó sus 4 primeros puntos corriendo por errores de Quilmes. Ya a los 4 minutos y medio ganaba 10-4. Romero se le hacía fácil ante la leve marca de Leiva y allí tenía problemas Peñarol. Al ponerse 12-5, Rivero pidió tiempo muerto. Al regreso mejoró algo Peñarol pero Quilmes insistía trabajando en la pintura porque Baxley estaba bien controlado. EL tema es que Quilmes de repente empezó con pérdidas y Peñarol no perdonó: se puso 16-13 el parido en pocos minutos y con un bombazo de Campazzo a falta de 2 minutos empató el partido. Mientars pedía tiempo muerto Quilmes, Leiva se iba al vestuario con problemas en su hombro y Romero se sentaba con dolores en su espalda. Al regreso Baxley se animó en la pintura y volvió a desnivelar pero rápidamente empató Leo. Otra corajeda de Campazzo puso al frente al milrrayitas 20-18. Pero dos libres de Sahdi empataron el juego en 20 y así se cerró el parcial.
El arranque fue con falta en ataque de Fernández, jugada de tres de Baxley y falta en ataque de Ibarra. Ya empezaban a marcar con más intensidad y el juego no se hacía tan fluido. Una buena jugada de Weigand fue con respuesta de Baxley quien otra vez anotó recibiendo falta y cobrándola. Más tarde un triple de Vildoza alejó otra vez a Quilmes, 29-22 y repetía la máxima. Y fue Leo quien con un doble acortó la luz, para que Ramella pida tiempo muerto. El partido estaba 29-24 para el tricolor.
Al regreso RIvero intentó plantear una ofensiva con Leiva como faro y cuatro tiradores (Boccia, Gutiérrez, Ibarra y Camppazzo). Resultado? Triple de Campazzo en la primera ofensiva. Luego Quilme sfall´+o en dos ataques y nuevamente tiempo muerto del local, con el juego 29-27. En la cancha todo era un puñado de nervios mientras el aliento de ambos era ensordecedor. Al volver, una gran jugada de Vildoza terminó en triple. Y Sahdo, para no ser menos, también clavó de la lejana dimensión. Otra vez se alejaba Quilmes (35-28) y un doble de Maciel daba la máxima (9) 37-28. Peñarol sentía la marca de medida cancha quilmeña y sus ataques eran sucios y con pérdidas o malas decisiones. El primer tiempo se cerró con otra buena defensa de Quilmes que obligó a tirar forzado a Boccia  a falta de 19 segundos. EN la pintura la recibe Romero quien es cortado por falta. El ex Comodoro anotó sus dos libres para poner 41-29. Y la bola llegó a Campazzo quien anotó su tercer triple. Baxley no pudo a distancia y se fueron al descanso largo con Quilmes arriba por 41-32. La clave fue la defensa del local quien dejó a su rival en solo 32 puntos.
Cuando regresaron Campazzo erró una bandeja y la respuesta fue otra de Sahdi quien sí anotó. EL partido no perdía intensidad y el local no perdía concentración, de la mano de un Sahdi que tenia fenomenal noche. Claro que el base quilmeño cometió su tercera falta, cosa que lo condicionó. Pero un triple de Leo y una penetración estilo NBA de Campazzo, acercó al milrrayitas a cinco (50-45). Faltaban seis minutos y tiempo muerto de Ramella. Otra vez era Campazzo quien tenía el termómetro del partido; cuando el cordobés aparecía crecía Peñarol, pero dependía demasiado de él y de que surgiera Leo, que lo hizo a falta de 4 minutos y medio con un triplazo para empatar en 50. Luego, rebote ofensivo de Leiva, ganchito y arriba el milrrayitas. El Poli era una caldera porque rápidamente empató Marín y puso al frente a su equipo con el bonus track por la falta recibida. Pero el base de Peñarol estaba en su noche y taladraba desde afuera para que su equipo pasara al frente por 4 (53-57). Luego de un reparto de faltas técnicas (Marín por Quilmes y la banca visitante) Romero, con visibles gestos de dolor en la espalda, empató en 57. Tiempo muerto de Rivero. Al regreso la parida y los nervios se adueñaron del partido. Solo Campazzo seguía enfocado en lo que se debía hacer. Boccia había estirado diferencias pero un bombazo de Vildoza empató el juego para terminar el tercer cuarto en 61.
AL último parcial lo abrió Baxley con una buena penetración, que encontró respuesta en Leiva mas tarde. Era 63 iguales. Dato curioso: a falta de 8 minutos Weigand anotó un triple y fueron los primeros puntos desde la banca del milrryitas. Una contra de la visita terminó en doble de Boccia y rápidamente tiempo muerto de Ramella. Estaban 65-68 arriba Peñarol. El partido seguía sin dueño aparente y todo indicaba final muy cerrado.
Un buen pick and roll entre Sahdi y Romero terminó en doble del misionero que se pegó flor de golpazo. EL problema quilmeño fue que enseguida Sahdi, la figura local, le bajó la mano a Leiva y se tuvo que sentar con cinco personales. A la cancha el pibe Vildoza entonces para conducir a su equipo que empataba en 70.
Para este entonces era el momento de los de experiencia. Leo clavaba un triplazo, Maciel tomaba algunas ofensivas y el partido se hacía tremendo. Faltaban 2:43 y el empate en 73 llevó a Rivero a pedir tiempo muerto.
Una contra quilmeña dejó solito a Maciel que puso al frente a su equipo. Nadie respiraba en el estadio y mas los visitantes porque Campazzo llegaba a su cuarta falta. Quedaban 1:36 y el partido estaba empatado en 77. En la réplica Boccia puso nuevamente el frente a Peñarol, pero Baxley, asesino serial de aros, anotó un doble, y como bonus track la sacó la quinta falta a Leiva. Cobró el americano y arriba 80-79. Campazzo puso al frente a su equipo con dos libres y arriba de nuevo Peñarol. Vildoza erró de tres y en la réplica falta a Campazzo. Restaban 17 segundos y el base puso a su equipo arriba por tres (83-80). Tiempo muerto de Ramella. Todos esperaban un lanzamiento de tres, pero el «faca» Piñeiro anotó rápido un doble (¿le hicieron falta?). A la salida, falta a Campazzo quien anotó los dos. Otra vez tres de luz, pero la salida de Quilmes fue muy sucia y el milrrayitas se llevó el clásico por 85-82 con un Campazzo galáctico.
Síntesis
Quilmes: Sahdi (x) 14, Baxley 24, Marín 7, Gherestti 2, Romero 14 (fi); Vildoza 10, Piñero 4. Maciel 2 y gallizi 0. DT: Leandro Ramella.
Peñarol: Campazzo 35, Giorgetti 0, Boccia 10, Gutiérrez 16, Leiva (x) 12 (fi); Fernández 0, Weigand 3. Sosa 0 e Ibarra 0. DT.: Fernando Rivero.
Parciales: 20-20, 21-12, 20-29 y 21-24
Árbitros: Fernando Sampietro y Diego Rougier
Estadio: Polideportivo Islas Malvinas
Alejandro Sonich
@alejosonich
@lazonapintada
Foto: Archivo de Ligate una Foto

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